Nuevo aumento de las entradas, cada vez menos gente en las canchas.
Este último tiempo la situación en nuestro fútbol es complicada, salvo algunas excepciones va muy poca gente a las canchas.
Por supuesto, la situación económica en general y de Comodoro Rivadavia en particular es uno de los principales factores y en las últimas horas nos enteramos que la Liga
de Fútbol, en consenso con los presidentes de los clubes, aumentó el valor de las entradas. Ahora $10.000 para primera y reserva mientras que para ver inferiores $8.000.
Es un panorama triste porque el fútbol local en ciudades como Comodoro siempre fue un punto de encuentro comunitario.
Por un lado, el factor económico golpea directamente en el bolsillo: cuando hay que recortar gastos, el entretenimiento presencial suele ser de lo primero en caer. Ir a la cancha ya no es solo pagar la entrada; implica transporte, consumo y, si se va en familia, la cifra se vuelve prohibitiva rápidamente.
Por otro lado, está la paradoja del streaming. Si bien la transmisión en vivo le permite a los clubes abarcar a hinchas que no pueden trasladarse y generar un ingreso alternativo, termina compitiendo contra la asistencia presencial. Para el hincha, la ecuación es tentadora: ver el partido desde la comodidad del hogar, resguardado del frío o el viento patagónico y a una fracción del costo. Sin embargo, para la vida de la institución a largo plazo, la pérdida del sentido de pertenencia y de la mística de la ir a la cancha, genera un costo invisible pero altísimo. El club recauda algo por la pantalla, pero pierde el calor social que sostiene la cultura futbolera.
Es un círculo vicioso: a menos gente en las tribunas, menor es el atractivo visual y el ambiente, lo que aleja todavía más al público casual.




